Armar una tienda de campaña puede parecer sencillo, pero mantenerla en buen estado y usarla correctamente marca la diferencia entre una noche cómoda y una pesadilla empapada. Si te gusta acampar o estás planeando tu primera aventura al aire libre, hay detalles que no puedes pasar por alto: cómo secarla, dónde guardarla, cómo repararla si se daña y cómo mantenerla ventilada sin morirte de frío. En Sandiario te comparto consejos prácticos para que tu tienda te dure más, sea más cómoda y, sobre todo, te mantenga seguro en plena naturaleza.
La tienda de campaña es uno de los equipos más indispensables para sobrevivir o acampar al aire libre, pero usarla bien también requiere ciertos cuidados y precauciones.
Mantenimiento de la tienda
Una de las características más importantes de una tienda es su impermeabilidad, así que evita dejarla mucho tiempo en lugares húmedos.
Después de cada uso, sécala completamente antes de doblarla y guardarla.
Si se ensucia, no uses detergentes ni productos químicos para lavarla, ya que estos pueden dañar la capa impermeable exterior. Basta con enjuagarla con agua limpia y secarla con un trapo. Tampoco la talles con cepillo, porque eso también puede afectar su protección contra el agua.
Guárdala siempre en un lugar ventilado. Si la dejas en un sitio cerrado y húmedo, se puede llenar de moho, lo que no solo provoca un olor desagradable, sino que además deteriora la capa impermeable y reduce su resistencia al agua.
Otro detalle importante: no la dobles siempre del mismo modo. Si haces los mismos dobleces cada vez, las marcas se irán debilitando y pueden romperse más rápido.
Reparación de la tienda
Como en la naturaleza casi nunca hay un terreno perfectamente plano, es común que la tienda se desgaste o sufra pequeños daños.
Antes de usarla, refuerza las costuras que veas flojas o con riesgo de abrirse.
Si aparece un agujero, repararlo cuanto antes es clave para mantener la impermeabilidad y el aislamiento térmico.
En especial, si el daño está en el techo o en la parte que toca el suelo, asegúrate de que el parche quede completamente sellado.
Para eso puedes usar pegamento para costuras.
Primero aplica el pegamento con un cepillo de dientes o similar sobre la costura dañada.
Cuando empiece a secar, pasa el hilo por los agujeros con una aguja y cose apretado, con puntadas muy seguidas.
Después de coser, deja que seque completamente y haz una prueba echando un poco de agua:
- Si no hay filtraciones, quedó perfecto.
- Si gotea, vuelve a aplicar pegamento y cose otra vez hasta que no se filtre nada.
Cómo usar la tienda de manera segura, higiénica y cómoda
Aprovecha bien el espacio limitado dentro de la tienda.
Cosas grandes o no tan valiosas como el hornillo, ollas o cuerdas gruesas pueden quedarse afuera.
Si las metes todas, no vas a tener ni dónde dormir.
El mochilón con tu ropa puedes dejarlo cerca de la entrada; si lo dejas afuera, podría mojarse con el rocío de la noche.
Además, sirve perfecto como almohada improvisada, así que matas dos pájaros de un tiro.
Los objetos valiosos guárdalos cerca de ti, debajo de la almohada o entre las cobijas.
La comida, mejor dentro de la tienda: los insectos y animales del monte son rápidos para colarse y robar algo que huela rico.
El agua para beber depende de tus hábitos:
- Si sueles despertarte con sed, déjala dentro.
- Si no, mejor afuera, para tener más espacio.
Y por precaución, ten a la mano una navaja o herramienta de defensa, por si se presenta algún imprevisto. La vida al aire libre tiene sus riesgos.
Ventilación de la tienda
Aunque haga frío, nunca cierres por completo la ventilación.
Dormir sin aire fresco puede hacer que te falte oxígeno durante la noche.
La mayoría de las tiendas trae ventanas con malla.
Si el frío es fuerte, puedes cubrir parte de la abertura con ropa o tela, dejando solo un espacio del tamaño de un puño para que circule el aire.
En cambio, si el clima es cálido, solo preocúpate por mantener el mosquitero bien cerrado para que no entren insectos.
Mantén el interior seco
No metas los zapatos a la tienda. Además de traer tierra o piedritas que pueden dañar el piso, suelen estar húmedos y hacen que adentro se acumule la humedad.
En zonas frías o con nieve, esto es todavía peor.
Cuando hace mucho frío, el vapor que exhalas al dormir se condensa en las paredes y puede empapar todo el interior.
Para evitarlo, pon toallas o ropa usada a lo largo de las paredes internas para absorber la humedad.
Por la mañana, sácalas al sol, exprímelas y úsalas de nuevo si hace falta.
También recuerda aislar el suelo antes de instalar la tienda: puedes usar un tapete impermeable, una lona o incluso un impermeable grande.
Precauciones contra incendios
Si fumas, jamás lo hagas dentro de la tienda.
Una brasa mal caída puede ser suficiente para provocar un incendio.
También ten mucho cuidado con velas o lámparas de fuego, ya que las tiendas suelen ser muy inflamables y el espacio interior es reducido.
Nunca cocines adentro, porque además del riesgo de fuego, los gases del combustible (como el monóxido de carbono) pueden ser tóxicos y causar desmayos o intoxicación en pocos minutos.
Al recoger el campamento
Cada vez que desmontes tu tienda o cambies de campamento, revisa que no dejes nada tirado.
Guarda todas tus herramientas y objetos, y asegúrate de no olvidar nada antes de seguir tu camino.
Acampar con una tienda bien cuidada no solo te da comodidad, también te da tranquilidad. Mantenerla limpia, seca y con buena ventilación evita problemas como humedad, moho o fugas, y te garantiza noches más agradables bajo las estrellas. Recuerda: revisa siempre tu equipo antes y después de usarlo, repara cualquier daño a tiempo y nunca olvides las reglas básicas de seguridad contra incendios. Si cuidas tu tienda, ella cuidará de ti cada vez que decidas perderte un rato entre montañas, bosques o desiertos.