Antes de salir a la aventura, conocer bien tu tienda de campaña puede hacer toda la diferencia entre una noche cómoda y un desastre bajo la lluvia. Saber para qué sirve cada parte, cómo montarla y dónde colocarla te ahorra problemas y te mantiene seguro. En Sandiario te explico las partes principales de una tienda y algunos consejos clave para escoger el mejor lugar donde acampar sin contratiempos.
Las tiendas de campaña que usamos normalmente están hechas para armarse y desmontarse fácilmente, con piezas separadas que facilitan su transporte. Antes de aprender a montar una tienda correctamente, es importante conocer las partes que la componen y cómo se llama cada una.
La estructura principal de una tienda se divide en tres partes: la tela, los soportes y el piso. Además, existen varios accesorios que ayudan a mantenerla firme y funcional.
Tela
La tela de la tienda se compone de varias secciones:
- Techo: es la parte inclinada que cubre la tienda por arriba.
- Paredes: forman los lados de la tienda. Algunos modelos sencillos ni siquiera tienen paredes separadas.
- Toldo o avance: es una extensión del techo que se abre hacia el frente y se sostiene con postes adicionales para hacer sombra o proteger de la lluvia.
- Puerta: es la entrada principal; algunas tiendas también incluyen una ventana al lado de la puerta para mayor ventilación.
Soportes
Los soportes (o varillas) son las piezas que le dan forma y estabilidad a la tienda. Pueden conectarse de distintas maneras según el tipo de modelo.
- Estructura principal: son las varillas que forman el armazón del techo y las paredes, usualmente hechas de fibra de vidrio o aluminio.
- Viga central: sostiene el techo y ayuda a mantener la forma de la tienda.
Piso
Hay dos tipos de piso o tapete:
- Suelo interior: es la base que se coloca dentro de la tienda. Si el terreno está muy húmedo, puedes poner encima una estera o un tapete de bambú o pasto seco.
- Techo interior o forro colgante: se cuelga dentro de la tienda, justo bajo el techo, para proteger del sol intenso o reducir la condensación.
Accesorios
Sin los accesorios, la tienda no se puede mantener estable.
- Cuerda principal: también llamada viento o vientos, se ata a las varillas o postes y se fija al suelo con estacas para darle tensión y estabilidad a la estructura.
- Cuerdas de esquina: se sujetan a los extremos de la tela y también se fijan al suelo.
- Cuerdas de base: se colocan en la parte baja del techo o las paredes y ayudan a mantener la forma.
- Martillo o mazo: se usa para clavar las estacas en el suelo. Si no tienes uno, puedes improvisar uno con una piedra resistente.
- Bolsa de transporte: sirve para guardar la tela, las varillas, el piso y los accesorios.
Cómo elegir un buen lugar para acampar
Cuando sales a acampar, elegir el lugar correcto para montar la tienda es clave para descansar bien y mantenerte seguro. Aquí van algunas recomendaciones para escoger el mejor sitio:
1. Cerca del agua, pero con precaución.
El agua es esencial, así que lo ideal es acampar cerca de un río o arroyo. Pero cuidado: las lluvias pueden hacer que el nivel del agua suba de repente y te inunde. Si llueve fuerte, los arroyos pequeños pueden desbordarse. Lo mejor es acampar en un terreno un poco elevado, firme y plano. También puedes cavar una zanja de drenaje alrededor de la tienda para evitar que el agua entre.
2. Evita el viento directo.
Coloca la entrada de la tienda de espaldas al viento y asegúrala con peso en las esquinas. Así evitarás que se vuele o que el viento apague el fuego si cocinas cerca. Antes de dormir, revisa que no queden brasas o llamas encendidas.
3. Busca sombra si es de día.
Si acampas de día, elige un lugar con sombra o donde el sol solo dé por la mañana. Evita los lugares con sol directo durante todo el día, porque dentro de la tienda se vuelve un horno.
4. Ten cuidado con las tormentas eléctricas.
No montes tu tienda en zonas altas, bajo árboles grandes o en terrenos completamente abiertos, ya que esos lugares atraen los rayos.
5. Quédate cerca de zonas habitadas.
En caso de emergencia, te será más fácil pedir ayuda si acampas relativamente cerca de alguna comunidad o camino.
6. Evita zonas peligrosas.
No pongas la tienda cerca de acantilados ni de pendientes con rocas sueltas. Un viento fuerte o una lluvia podrían hacer que caigan piedras.
Montar una tienda de campaña no es complicado si entiendes cómo está hecha y eliges bien el terreno. Recuerda: busca un lugar elevado, lejos de riesgos naturales, con sombra y cerca del agua, pero sin exponerte a inundaciones. Con un poco de práctica, armar tu campamento será rápido, seguro y hasta divertido. ¡Así podrás concentrarte en disfrutar la naturaleza sin preocuparte por los imprevistos!