Cuando pasas varios días acampando o sobreviviendo en la naturaleza, mantenerte limpio puede volverse todo un reto. No hay regaderas, ni jabón, ni espejos, pero sí mucho sudor, tierra y ganas de sentirte fresco.
La buena noticia es que con un poco de ingenio puedes improvisar tu propio baño, fabricar jabón con materiales naturales y cuidar tu cuerpo sin dañar el medio ambiente. En Sandiario te enseño cómo hacerlo paso a paso: desde bañarte al aire libre hasta preparar enjuagues, pastas dentales y productos básicos para mantener tu higiene en cualquier lugar.
Cómo bañarte al aire libre
Cuando estás acampando o sobreviviendo en la naturaleza, no hay baños cómodos ni regaderas como en casa. Pero si terminas empapado en sudor o lleno de tierra, y no puedes dormir sin darte un buen baño, tendrás que improvisar tu propio espacio para bañarte.
Método tipo regadera
Este método usa el principio de los vasos comunicantes. Lo ideal es llevar una bolsa de agua para camping (de esas con manguerita o válvula). Puedes colgarla y usar la manguera como si fuera el cabezal de una regadera.
Busca un sitio plano y seguro, pon un par de colchonetas o tapetes impermeables, arma una especie de cabina con un palo de trekking y una lonita o toldo, ¡y listo! Ya tienes una regadera improvisada para darte un baño decente al aire libre.
Método tipo tina
Si tienes cerca un río, lago o arroyo, y el agua no está helada, puedes meterte directo a darte un baño natural.
Pero si hace mucho frío, cava un hoyo grande cerca de la orilla y úsalo como bañera.
Llénalo con agua y déjala al sol durante unas horas para que se caliente. Otra opción es calentar piedras al fuego y tirarlas con cuidado dentro del agua —esto eleva la temperatura rápidamente.
Cuando el agua esté a gusto, ya puedes disfrutar tu baño al aire libre como todo un aventurero.
Cómo hacer jabón y artículos de limpieza
Cuando sales de viaje o te vas a vivir una experiencia de supervivencia, es muy fácil olvidar algo tan básico como el jabón. Pero hacer uno en la naturaleza es más fácil de lo que crees, y puede ser clave para mantener la higiene, sobre todo si estás en una situación complicada.
Incluso si llevas jabón o champú biodegradable, recuerda que ese tipo de productos necesitan tierra para degradarse, así que nunca los uses directo en ríos o lagos.
Mejor cava un hoyo al menos a 25 metros del agua y tira ahí el agua de enjuague.
Ingredientes básicos para hacer jabón
- Ceniza de carbón (tiene alcalinos naturales)
- Agua
- Aceite o grasa (animal o vegetal)
- Resina o agujas de pino (opcional, para desinfectar y dar buen aroma)
También necesitarás una tela o filtro para colar la mezcla. Usa un palo o rama para revolver, nunca tus manos, ya que la ceniza puede ser muy corrosiva.
Cuando el agua se evapore, te quedará una pasta: ¡ese es tu jabón! Puedes ajustar la cantidad de ceniza, aceite o resina según qué tan fuerte o suave quieras que sea.
Pasos para hacer jabón natural
- Espera a que tu fogata se apague y junta parte de la ceniza.
- Machaca los pedazos de carbón hasta que queden como polvo.
- Mézclalos con agua, revuelve bien y filtra. Guarda el líquido.
- Calienta grasa o aceite, y vierte el líquido filtrado. Luego hierve la mezcla.
- Añade agujas de pino machacadas y sigue calentando hasta que el agua se evapore.
- Deja enfriar y listo: tendrás un jabón con efecto antibacteriano natural.
Cómo preparar un enjuague bucal desinfectante
- Junta agujas de pino frescas y ponlas en un recipiente.
- Machácalas con una piedra limpia.
- Agrega agua hirviendo, deja reposar unos 5 minutos y cuela.
Este enjuague tiene buen aroma y ayuda a eliminar bacterias.

Jabón de yuca
Otra forma sencilla es usando raíz de yuca. Al machacarla, suelta una espuma natural rica en saponina, una sustancia limpiadora. Esa espuma sirve como jabón o incluso como champú natural.
Pasta y cepillado de dientes
Si encuentras cornejo (dogwood) o abedul, puedes morder una ramita tierna para dejar solo las fibras —eso será tu cepillo.
Para reemplazar la pasta, mezcla agua con un poco de ceniza y úsala como dentífrico.
Eso sí, enjuágate muy bien con agua limpia para no irritar la boca.
También puedes hacer un enjuague con agua y agujas de pino machacadas, que deja un sabor fresco y ayuda a desinfectar.
Cuidado de uñas y cabello
La higiene no solo es bañarse: también cuenta cuidar tus uñas y tu pelo.
Para mantener las uñas cortas sin cortauñas, frótalas contra una piedra lisa y áspera (como una de cuarzo o arenisca). Es tardado, pero evita que se te rompan.
Si no tienes herramientas afiladas para cortarte el cabello, déjalo crecer sin problema.
Y si llegas a encontrar una piedra muy filosa, como obsidiana, no la uses para rasurarte. Son más filosas que las navajas metálicas y sin protección, podrías cortarte feo. Mejor deja crecer la barba: ¡te dará un look más salvaje!
Estar en la naturaleza no significa renunciar a la limpieza. Con creatividad y conocimiento, puedes mantener una buena higiene incluso lejos de la civilización. Desde armar una regadera improvisada hasta fabricar tu propio jabón o enjuague, cada truco te ayuda a sentirte mejor, evitar infecciones y disfrutar más tu experiencia al aire libre.
Recuerda siempre cuidar el entorno: entierra tus desechos lejos del agua y usa solo ingredientes naturales. Así, tú y la naturaleza podrán seguir compartiendo muchas aventuras más.