Quedarte a la deriva en el mar no solo significa luchar contra el hambre o la sed: tu cuerpo también empieza a fallar. El mareo constante, las llagas por agua salada, las quemaduras del sol o la deshidratación pueden volverse problemas graves si no sabes cómo manejarlos.
En Sandiario te explico cuáles son las enfermedades más comunes durante la supervivencia en el mar y qué puedes hacer para tratarlas con recursos limitados, manteniendo tu energía y aumentando tus probabilidades de salir con vida.
Cuando estás tratando de sobrevivir en el mar, puedes enfrentarte al mareo, a las llamadas llagas por agua salada, o a otros problemas que también existen en tierra firme, como hipotermia, quemaduras solares y deshidratación.
Si no se atienden a tiempo, estas condiciones pueden empeorar rápido.
1. Mareo
Normalmente, el vaivén constante de la balsa salvavidas provoca náuseas y vómitos: eso es el mareo.
El mareo puede causar:
- Fatiga extrema y pérdida excesiva de líquidos.
- Pérdida de ganas de seguir luchando por sobrevivir.
- Que otras personas también empiecen a marearse.
- Que los tiburones se acerquen atraídos por el vómito.
- Otros problemas difíciles de prever.
Para manejar el mareo, haz lo siguiente:
- Limpia el cuerpo del afectado y también la balsa, retirando vómito y malos olores.
- Ayúdale a recostarse y descansar.
- Dale medicamento contra el mareo.
Si no puede tragarlo, puedes introducir la pastilla directamente en el recto: el cuerpo aún puede absorberla.
Ojo: si ya estás mareado, no tomes medicamento en ese momento, porque puede empeorar los síntomas. Lo ideal es tomarlo antes de que aparezca el mareo.
Consejos extra:
- Levanta el toldo y fija la vista en una nube o en el horizonte: esto ayuda mucho.
- Si es seguro hacerlo, puedes nadar un poco alrededor de la balsa para aliviar el mareo, pero hazlo con extrema precaución.
2. Llagas por agua salada
Cuando una herida permanece mucho tiempo en contacto con agua de mar, pueden aparecer llagas. También suelen salir en zonas donde la ropa queda muy ajustada, como la cintura, los tobillos o las muñecas.
Si la llaga forma costra o empieza a supurar, no intentes quitar la costra ni exprimir el pus.
Si tienes oportunidad:
- Enjuaga la herida con agua dulce.
- Déjala secar al aire.
- Si cuentas con desinfectante, aplica un poco sobre la zona.
3. Otros problemas comunes
Irritación ocular, ceguera temporal y dolor de cabeza
Si entra ceniza, una chispa o cualquier contaminante en los ojos:
- Lávalos primero con agua de mar.
- Después, si puedes, enjuaga con agua dulce.
- Aplica pomada oftálmica si tienes.
Si el problema es grave, cubre los ojos durante al menos 18–24 horas.
Cuando la luz intensa del cielo y el mar provoca ojos rojos e inflamados:
- Venda los ojos o usa lentes oscuros.
- Si no tienes, improvisa unos lentes de sol.
Estreñimiento
Es muy común en la balsa.
No tomes laxantes: solo empeoran la deshidratación.
Mejor:
- Muévete lo más que puedas.
- Asegúrate de tomar suficiente agua.
Dificultad para evacuar
También es frecuente y suele deberse a deshidratación.
En este caso, no intentes tratarlo de inmediato, ya que cualquier intervención puede hacer que pierdas aún más líquidos.
Quemaduras solares
El sol es un enemigo serio en el mar.
Para prevenirlas:
- Cubre tu cabeza y piel.
- Quédate en la sombra siempre que sea posible.
- Usa protector solar o bálsamo labial si tienes.
Ojo: la luz reflejada por el mar puede quemar zonas que normalmente no consideras, como cejas, nariz, barbilla, lóbulos de las orejas e incluso axilas.
En una situación de supervivencia marina, cuidar tu salud es tan importante como encontrar agua o protegerte del clima. El mareo, las infecciones en la piel, el daño solar y la deshidratación pueden debilitarte rápido si los ignoras.
La clave está en actuar temprano, mantenerte limpio, ahorrar líquidos y proteger tu cuerpo del sol y del frío. Cada pequeña acción cuenta. Si logras mantener tu cuerpo estable, también mantienes tu mente clara… y eso puede marcar la diferencia entre resistir o rendirte.