Cuando ocurre una emergencia en el mar o un aterrizaje forzoso sobre el agua, saber usar una balsa salvavidas puede marcar la diferencia entre sobrevivir o no. No se trata solo de subirte a la balsa, sino de hacerlo de forma segura, organizar a los ocupantes y aprovechar el viento, las olas y el equipo disponible a tu favor. En Sandiario te explico paso a paso cómo abordar y maniobrar distintos tipos de balsas salvavidas, desde las individuales hasta las de gran capacidad, con técnicas prácticas usadas en entrenamientos militares y de supervivencia.
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Pasos para abordar una balsa salvavidas
En los catálogos de equipo de la Fuerza Aérea y el Ejército de Estados Unidos, la mayoría de las balsas salvavidas no solo sirven como protección personal, sino que también ofrecen distintas formas de desplazamiento, lo que permite sobrevivir, escapar y hasta ocultarse o camuflarse.
Ojo: antes de subir a la balsa, ponte el chaleco salvavidas y ajústalo bien al cuerpo, o bien átaló a la balsa. Revisa que tu ropa y tu equipo no tengan objetos duros o filosos que puedan perforarla. Una vez que ya estés arriba, acomoda el chaleco y póntelo correctamente.
Al usar cualquier tipo de balsa salvavidas, recuerda siempre los siguientes puntos. Si eres de los primeros en subir, lo primero que debes hacer es:
- Revisar el inflado de la balsa: verifica que todos los compartimentos estén completamente inflados y que las válvulas estén bien cerradas. Las balsas para 25, 35 y 46 personas cuentan con tubos de equilibrio; una vez inflados, asegúrate de que estén bien ajustados.
- Ayudar a otros a subir: confirma que todos se saquen de los bolsillos cualquier objeto que pueda rasgar la balsa, que lleven el equipo flotante en la espalda y que usen la técnica correcta para abordar. Por ejemplo, cómo usar los aros de abordaje en balsas de 7 personas o las plataformas de acceso en balsas de 25, 35 y 46 personas.
- Colocar correctamente el ancla marina: en balsas de 25, 35 y 46 personas, el ancla debe quedar a unos 180 metros del tubo de equilibrio.
- Definir dónde va el paquete de accesorios: debe ir amarrado entre la plataforma de abordaje y el tanque de CO₂, lo más cerca posible de la plataforma.
- Evaluar el entorno y mantener una actitud positiva.
1. Balsa individual
La balsa individual cuenta con un globo principal. Si hay una fuga de aire o falla el tanque de CO₂, puedes inflarla directamente con la boca.
El toldo sirve para protegerte del viento y del agua del mar, ayudando a conservar el calor. En situaciones especiales también puede usarse como aislante térmico. El fondo de la balsa es aislante, lo que reduce la pérdida de calor y ayuda a prevenir la hipotermia.
Ajustando el inflado y desinflado de la balsa, puedes aprovechar el viento y las olas para mejorar su desplazamiento. El toldo puede funcionar como vela, los sacos de lastre aumentan la resistencia al agua y el ancla marina permite controlar la dirección y la velocidad.
Algunas balsas han sido modificadas para uso militar, ya que su color se confunde con el del mar. Si necesitas ocultarte, puedes soltar un poco de aire para reducir su tamaño y evitar que te detecten.
La balsa individual incluye una cuerda corta que conecta al sobreviviente con la balsa. Si caes al agua, infla la balsa de inmediato y usa la cuerda para atraerla hacia ti, en lugar de nadar hacia ella. Si la balsa se voltea por las olas, tira desde el lado del tanque para darle la vuelta. Asegúrate de que el toldo quede dentro y que las asas de abordaje estén visibles. Luego sigue el procedimiento normal para subir con seguridad.
Si tienes un brazo lesionado, puedes subir de esta forma: da la espalda al lado más pequeño de la balsa, coloca la válvula bajo los glúteos y déjate caer hacia atrás; o bien, presiona ese lado para meter primero las rodillas y luego inclínate hacia adelante.
Con oleaje fuerte, sujeta el extremo más pequeño y entra en posición boca abajo, usando patadas y jalones. Una vez dentro, abre y ajusta el ancla marina. Para sentarte, abre la caja de herramientas de uno de los lados y muévela hacia el lado opuesto para equilibrar la balsa. Después ajusta el toldo.
Algunas balsas individuales mejoradas cuentan con piso y toldo inflables, lo que proporciona mayor aislamiento térmico. El objetivo del toldo es mantenerte seco y caliente en agua fría, y protegerte del sol en climas calurosos.
2. Balsa para 7 personas
En muchos aviones con varios asientos, el kit de supervivencia incluye una balsa para 7 personas. Estas balsas se voltean fácilmente al inflarse, así que antes de subir debes colocarla en posición correcta. Siempre hazlo desde el lado del tanque para evitar lesiones y colócala de cara al viento para que te ayude.
Al abordar, agarra las asas que están en el interior y en la parte baja de la balsa. Si alguien puede ayudarte desde el otro lado, usa la plataforma de acceso. Si estás solo, colócate contra el viento, deja que este tumbe la balsa y sube desde el lado del tanque.
Sujeta las asas y el soporte de los remos, mantén el cuerpo boca abajo y entra usando patadas y jalones. Si estás débil o lesionado, puedes soltar un poco de aire para facilitar el acceso.
Usa la bomba manual para mantener los compartimentos bien inflados y los asientos firmes, pero sin sobreinflar.
3. Balsas para 25, 35 y 46 personas
En aviones grandes ya no se usan balsas de 20 personas; ahora encontrarás balsas de 25, 35 o 46. Generalmente van en compartimentos externos cerca de las alas. Estas balsas pueden alojar a todos los ocupantes, y si la capacidad no es suficiente, se pueden amarrar balsas adicionales al piso del compartimento.
Algunas se despliegan automáticamente desde la cabina o la zona de carga, otras requieren instalación manual. No importa cómo caigan al agua: siempre puedes subirte. La balsa está unida a la caja de herramientas por una cuerda corta; localízala y usa la bomba manual para inflar el compartimento central.
Si es posible, sube a la balsa desde el avión. Si no, sigue estos pasos:
- Sigue las flechas impresas en la balsa y colócate del lado más bajo de la plataforma.
- Quítate el chaleco, átatelo al cuerpo y deja que flote detrás de ti.
- Sujeta las asas, mantente boca abajo y entra con patadas y jalones.
- Una balsa poco inflada es más fácil de abordar.
- Agarra las asas cerca de la escalera, como si montarás un caballo, y entra balanceando las piernas.
- >Una vez dentro, aprieta de inmediato las abrazaderas de equilibrio.
- Infla los compartimentos y el aro central hasta que estén firmes, pero sin excederte. El aro central evita que el piso se hunda y permite que las personas se mantengan de pie sin resbalar al centro.
Maniobra y control de la balsa
Las balsas no se maniobran bien contra el viento porque no tienen quilla, pero sí pueden desplazarse con viento a favor. En una balsa de 7 personas, puedes navegar con un ángulo de unos 10° respecto al viento, solo cerca de la costa.
Para avanzar con viento a favor, infla bien la balsa, recoge el ancla marina, siéntate en el punto más alto, monta la vela y usa un remo como timón.
En balsas de 7 personas, los remos pueden servir como travesaño y mástil. Puedes improvisar una vela con tela de paracaídas o lona impermeable. Si no hay soporte para el mástil, átalo a los asientos con cuerda. Coloca un acolchado debajo para evitar perforaciones y usa un zapato como base improvisada. No fijes la parte inferior de la vela; amarra cuerdas en las esquinas y sujétalas con la mano para evitar que el viento la rompa o vuelque la balsa.
Para evitar que la balsa se voltee, en mal clima coloca el ancla marina lejos de la proa. Todos deben permanecer sentados, distribuyendo el peso. No te sientes en el borde ni te pongas de pie, y no te muevas bruscamente sin avisar. Cuando no se use, amarra el ancla marina sin apretarla demasiado, para poder soltarla rápido en caso de emergencia.
Una balsa salvavidas no es solo un flotador, es una herramienta de supervivencia completa. Si sabes cómo abordarla correctamente, inflarla, estabilizarla y maniobrarla, aumentas muchísimo tus posibilidades de salir con vida. Mantén la calma, sigue los procedimientos adecuados y aprovecha cada elemento de la balsa para protegerte del clima, conservar energía y evitar riesgos innecesarios. En situaciones extremas, la preparación y el conocimiento siempre juegan a tu favor.
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