Cuando piensas en peligros en la naturaleza, seguro se te vienen a la mente animales terrestres como leones o serpientes. Pero si estás cerca del mar, ríos o lagos, hay otro tipo de amenaza que muchos subestiman: los peces y las criaturas marinas.
Algunos pueden atacarte, otros son venenosos, y hay incluso especies que parecen inofensivas pero pueden causarte lesiones graves o hasta la muerte. Si te gusta acampar, explorar o viajar a zonas costeras, entender estos riesgos puede marcar la diferencia entre una experiencia increíble y una situación peligrosa.
En Sandiario vas a conocer cuáles son los peces más peligrosos, cómo identificarlos y, lo más importante, qué hacer para evitar problemas.
Peces que atacan a los humanos
En un entorno de supervivencia, no solo tienes que cuidarte de animales terrestres grandes como leones, leopardos o tigres. Los peces que viven en ríos, lagos y mares también pueden atacarte.
Los más comunes son los tiburones, las barracudas y las morenas.
El tiburón es, sin duda, el pez que más se asocia con ataques a humanos. Mucha gente cree que todos los tiburones son extremadamente agresivos y que pueden herirte o incluso matarte con facilidad, pero eso no es del todo cierto. No todas las especies son peligrosas.
Los que más frecuentemente atacan son el tiburón blanco, el tiburón tigre, el tiburón martillo y el tiburón azul. También hay registros de ataques por parte del tiburón mako, el tiburón nodriza gris y el tiburón gris. Estas especies pueden variar mucho en tamaño y apariencia, pero todas representan un riesgo. Además, hay otros tipos de tiburones que, aunque menos conocidos, también pueden ponerte en peligro.
Si llegas a ser atacado por uno de estos tiburones, las consecuencias pueden ser gravísimas. Lo mejor siempre será evitar las zonas donde suelen habitar. Sin embargo, en la naturaleza las cosas no siempre salen como uno quiere, y podrías encontrarte con uno.
Por eso, saber cómo reaccionar es clave.
No todo mundo es biólogo, así que cuando te topes con un tiburón probablemente no podrás identificar si es peligroso o no. Y ojo: juzgar su agresividad solo por el tamaño es un error, porque no hay una relación directa entre tamaño y peligro.
Si tienes la mala suerte de ser atacado y empiezas a sangrar, lo más importante es detener la hemorragia lo antes posible. La sangre en el agua puede atraer a más tiburones.
Después, intenta subir a la persona herida a una balsa o salir del agua hacia tierra firme. Si no es posible, trata de mantener al herido protegido y lo menos visible posible para reducir el riesgo de nuevos ataques.
Además de los tiburones, también hay otros peces peligrosos como la barracuda, la morena y el róbalo marino. Este último no es muy común cerca de la costa, pero puede ser enorme y capaz de arrancarte trozos de carne.
La barracuda y la morena suelen encontrarse en aguas poco profundas y zonas de arrecifes. La morena normalmente solo ataca si se siente amenazada.
Peces venenosos
En el mar hay peces que son peligrosos en todos los sentidos: no debes pescarlos, comerlos ni siquiera tocarlos.
Cada especie libera su veneno de forma distinta, pero normalmente lo hacen a través de sus aletas, espinas o boca.
Aquí tienes algunos de los más peligrosos:
Pez cirujano
Suelen tener colores muy llamativos. Su nombre viene de la espina en la cola, que parece un bisturí. Miden entre 20 y 25 cm.
Si te cortas con esa espina, la herida puede infectarse y envenenarse. Además, la sangre puede atraer tiburones.
Pez escorpión
También conocido como pez cebra. Puede ser rojo marrón, morado o amarillo parduzco. Mide entre 30 y 75 cm.
Tiene espinas largas y onduladas que provocan un dolor intenso si te pican. Vive en arrecifes del océano Índico y Pacífico.
Pez con espinas venenosas (tipo pez erizo de arrecife)
Tiene aletas muy afiladas con espinas venenosas. Vive en arrecifes del Índico y Pacífico.
Mejor ni lo toques; si tienes que hacerlo, hazlo con muchísimo cuidado.
Pez sapo
Vive en zonas tropicales de América. Mide entre 18 y 25 cm, tiene boca grande y colores oscuros.
Sus espinas dorsales son venenosas. Suele enterrarse en la arena y atacar por sorpresa. Si lo pisas, puede ser muy peligroso.
Pez piedra
Puede medir hasta 40 cm y se camufla perfectamente con el entorno.
Si lo pisas o lo tocas sin darte cuenta, sus espinas venenosas pueden causarte una herida muy grave.
Cabracho (pez escorpión europeo)
De color marrón, con espinas venenosas en branquias y espalda. Mide unos 30 cm.
Se esconde en la arena y su veneno es bastante fuerte.
Pez globo
Resiste aguas frías y vive en muchas partes del mundo.
Su cuerpo es corto, gordito y con espinas. Cuando se siente amenazado, se infla como pelota.
Su veneno es extremadamente potente: órganos como el hígado, la sangre y las gónadas son altamente tóxicos.
Si no se prepara correctamente, puede ser mortal. Lo mejor es evitarlo.
Pez plano venenoso
Tiene forma parecida a un panqueque y puede medir hasta 60 cm.
Sus espinas son largas y su carne es tóxica, así que no se debe comer.
Barracuda
Puede medir hasta 1.5 metros. Es agresiva y puede atacar humanos.
Además, puede contener toxinas peligrosas (ciguatera), así que no es recomendable comerla.
Raya
Vive en aguas poco profundas. Su cuerpo plano le ayuda a camuflarse.
Tiene un aguijón venenoso en la cola que puede causar heridas graves e incluso la muerte.
Pez caja (tipo venenoso de arrecife)
Vive en zonas de arrecifes y mide unos 30 cm.
Sus espinas venenosas causan dolor intenso.
Otros animales marinos peligrosos
No todo el peligro en el mar viene de los peces. Hay otros animales que también pueden ponerte en riesgo, así que nunca bajes la guardia.
Pulpo de anillos azules
Aunque el pulpo suele ser comestible, este en particular es muy peligroso.
Es pequeño y tiene anillos azules brillantes en el cuerpo. Vive en Australia.
Su veneno es muy potente y una mordida puede ser mortal.
Medusas
La mayoría no te va a matar, pero sus picaduras duelen muchísimo.
La más peligrosa es la carabela portuguesa. Flota como un globo rosado o morado y tiene tentáculos que pueden medir hasta 12 metros.
Su veneno puede causar parálisis o muerte.
Ni siquiera toques medusas muertas en la playa: sus tentáculos siguen siendo peligrosos.
Caracol cono
Vive en zonas tropicales, entre rocas y arrecifes.
Tiene una concha bonita, lisa y en forma de cono, pero es altamente venenoso.
Su “picadura” puede causar dolor, parálisis, ceguera y hasta la muerte en pocas horas.
Si ves conchas con forma de cono, mejor ni las toques.
Caracol venenoso (tipo cono)
También muy tóxico, sobre todo en el Índico y Pacífico.
No lo comas, porque su carne también puede contener veneno.
El mar puede ser tan fascinante como peligroso. No todo lo que nada a tu alrededor es inofensivo, y muchas veces el mayor riesgo viene de lo que no ves o no reconoces.
La clave para mantenerte a salvo no es el miedo, sino la información. Si sabes identificar especies peligrosas, evitas tocarlas y actúas rápido en caso de accidente, reduces muchísimo el riesgo.
Cuando estés en la naturaleza, especialmente en el agua, recuerda esto: observa, no toques y nunca bajes la guardia. Tu seguridad siempre va primero.
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