Quedarte a la deriva en el océano ya es bastante aterrador… y si encima aparecen tiburones, el miedo se multiplica. Pero la realidad es que estos animales no atacan tan seguido como creemos, y saber cómo se comportan puede marcar una gran diferencia. En Sandiario te explico qué atrae a los tiburones, cómo reconocer el peligro y qué hacer para reducir al máximo el riesgo si llegas a encontrarte con uno mientras esperas rescate.
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Ya sea que estés en un bote salvavidas o en una balsa, es muy probable que veas todo tipo de vida marina a tu alrededor. Algunos animales pueden parecer peligrosos, pero en realidad, el mayor riesgo casi nunca son los tiburones. Criaturas como ballenas o delfines pueden verse intimidantes, pero en mar abierto rara vez representan una amenaza real.
Existen cientos de especies de tiburón, pero solo unas 20 han atacado a humanos. Los más peligrosos incluyen el tiburón martillo, el gran blanco, el tigre y el tiburón gris. Otras especies que también han registrado ataques son el tiburón nodriza, el limón de hocico corto, el azul, el de punta blanca y el toro. En general, cualquier tiburón que mida más de un metro debe considerarse peligroso.
Puedes encontrar tiburones en todos los océanos. La mayoría vive y caza en aguas profundas, aunque algunos nadan cerca de la superficie; sus aletas dorsales sobresalen del agua, lo que los hace fáciles de detectar. Comparados con los de zonas templadas, los tiburones de mares tropicales y subtropicales suelen ser más agresivos.
Casi todos los tiburones comen cualquier tipo de animal, y además se sienten especialmente atraídos por presas heridas. Son muy sensibles a la luz, los sonidos y los olores, y usan estas señales para localizar comida. Su sentido del gusto es muy desarrollado: incluso pequeñas cantidades de sangre en el agua pueden excitarlos. También perciben vibraciones y cambios en el mar, como personas o animales forcejeando, explosiones submarinas o peces luchando en un anzuelo.
Un tiburón puede atacar desde cualquier ángulo sin necesidad de girar su cuerpo. Algunas especies grandes tienen mandíbulas prominentes y pueden morder objetos que flotan en la superficie sin moverse casi nada.
Pueden cazar solos, pero muchos ataques reportados involucran a más de un tiburón. Los ejemplares pequeños suelen moverse en grupo, y atacan de la misma forma: basta con que uno detecte una presa para que los demás lleguen enseguida. Incluso pueden devorar a miembros heridos de su propia especie.
Los tiburones comen tanto de día como de noche, aunque la mayoría de los ataques registrados ocurre durante el día.
Cómo reducir el riesgo de ataque
Estas recomendaciones pueden ayudarte a mantenerte a salvo:
- Permanece con otras personas. Un grupo intimida más a los tiburones que alguien solo, y además permite vigilar en 360°.
- Mantente alerta todo el tiempo. Usa ropa y zapatos si es posible. Por experiencia se sabe que los tiburones suelen atacar primero a quienes están desnudos, especialmente si tienen los pies descubiertos. La ropa también ofrece algo de protección si hay contacto.
- Evita orinar y defecar en el agua. Si tienes que orinar, hazlo en intervalos para que el líquido se disperse. Si necesitas evacuar o vomitar, trata de hacerlo lo menos posible y arroja los desechos lo más lejos que puedas.
Si un tiburón se acerca con intención de atacarte, golpea el agua con fuerza y grita para espantarlo. Al mismo tiempo, conserva energía por si necesitas defenderte.
Si llega a atacarte, patea y golpea con las manos. Si puedes, apunta a las branquias y a los ojos. Evita golpear el hocico: tu mano puede resbalar y terminar contra los dientes, lo que aumenta el riesgo de lesión.
Si estás en una balsa salvavidas y ves tiburones
Haz lo siguiente:
- Si estás pescando, detente de inmediato. Si ya atrapaste un pez, suéltalo.
- No tires basura al mar.
- No metas brazos, piernas ni equipo al agua.
- Evita movimientos bruscos y mantén la calma.
- Si alguien fallece, trata de deshacerte del cuerpo lo antes posible. Si hay muchos tiburones alrededor, espera hasta la noche.
Si estás en la balsa y el tiburón se acerca lentamente, usa cualquier objeto que tengas a la mano para golpearlo —nunca lo hagas directamente con las manos. Si utilizas un remo, ten mucho cuidado de no romperlo ni soltarlo: podrías necesitarlo después.
Aunque los tiburones imponen respeto, la información y la calma son tus mejores herramientas para sobrevivir. Mantenerte en grupo, evitar atraerlos con olores o movimientos innecesarios y saber cómo reaccionar ante un acercamiento puede salvarte la vida. En una situación extrema en el mar, cada decisión cuenta: conserva energía, mantente alerta y recuerda que la prevención siempre es tu primera línea de defensa.
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