Cuando estás en el mar o explorando zonas costeras, el clima puede cambiar más rápido de lo que imaginas. Los tifones son tormentas extremadamente poderosas que pueden poner en riesgo a navegantes, pescadores y aventureros si llegan sin preparación.
La buena noticia es que la naturaleza suele dar señales claras antes de que llegue un tifón. Cambios en el viento, el estado del mar, la visibilidad e incluso la forma de las nubes pueden advertirte que algo grande se aproxima.
Si aprendes a reconocer estas señales, puedes tomar decisiones a tiempo y mantenerte a salvo. En Sandiario vas a descubrir algunos de los cambios más comunes en el clima antes de la llegada de un tifón.
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¿Qué es un tifón?
Un tifón es una tormenta extremadamente poderosa que se forma en los océanos tropicales del noroeste del Pacífico y en el mar del Sur de China. Dicho de forma sencilla, es un enorme remolino de aire que gira rápidamente alrededor de un centro mientras avanza por la atmósfera.
Los tifones suelen aparecer en verano, sobre todo a finales de la temporada. Si navegas en esas fechas, tienes que tener mucho cuidado y evitar las zonas del mar donde suelen formarse. Hoy en día, muchos países cuentan con instituciones especializadas que se encargan de monitorear y rastrear los tifones.
Si estás en el mar y recibes una alerta de tifón, lo mejor es alejarte de inmediato de la ruta posible de la tormenta. Si el tifón se dirige hacia un puerto, regresar de inmediato no siempre es la mejor opción; en muchos casos conviene navegar hacia una zona donde el mar esté más tranquilo.
Incluso después de que el tifón pase, no bajes la guardia. Conviene esperar varias horas más, porque a veces puede llegar otro sistema desde la dirección contraria.
Dependiendo de la región, este mismo tipo de fenómeno recibe distintos nombres.
- En el Atlántico, el Pacífico oriental, el Caribe y el golfo de México, se le llama huracán.
- En el golfo de Bengala y el océano Índico, suele llamarse tormenta tropical.
- En Australia, se conoce como ciclón tropical.
- Y solo en el mar del Sur de China y el Pacífico noroeste se usa el término tifón.
Señales de que un tifón está por llegar
Aunque los tifones pueden desplazarse muy rápido, no aparecen de la nada. Si estás en la naturaleza o en el mar y quieres prepararte con tiempo, conviene saber qué señales anuncian su llegada.
A continuación te comparto algunos cambios en el clima que suelen aparecer antes de un tifón y que son relativamente fáciles de observar.
1. El mar se vuelve agitado de repente
En verano, el mar normalmente está bastante tranquilo. El viento suele ser suave y el ambiente se siente relajado.
Pero antes de que llegue un tifón, la situación puede cambiar de golpe. Empiezan a soplar vientos fuertes, el mar se vuelve muy bravo y aparecen olas largas y alargadas que avanzan desde mar abierto.
2. La visibilidad mejora de repente
A veces puedes pasar varios días con mala visibilidad, ya sea por humedad, bruma o nubes bajas. Sin embargo, dos o tres días antes de que el tifón toque tierra, la visibilidad puede mejorar de forma repentina.
Por ejemplo, si antes apenas alcanzabas a ver unos 10 metros, de pronto podrías ver hasta 50 metros o más. Este cambio tan brusco también puede servir como una señal de advertencia.
3. Aparecen nubes altas
Las nubes se clasifican en distintos tipos. En el caso de los tifones, la capa más externa del sistema está formada por cirros.
Por eso, cuando un tifón se acerca, lo primero que suele aparecer en el cielo son nubes cirros. Al principio se ven blancas y ligeras, con formas que recuerdan copos de algodón o colas de caballo, y generalmente se encuentran muy altas en el cielo.
Conforme las corrientes de aire se intensifican, estas nubes se vuelven cada vez más numerosas y densas, hasta transformarse en cirroestratos más desarrollados.
Las nubes cambian de forma constantemente: algunas parecen olas enormes, otras son tan delgadas como plumas. El viento las moldea todo el tiempo, por eso el cielo sobre tu cabeza puede cambiar de aspecto de un momento a otro.
Los tifones no aparecen de la nada. Aunque pueden desplazarse muy rápido, casi siempre van acompañados de señales en el clima que puedes observar si prestas atención: un mar que se vuelve más agresivo, una visibilidad que cambia de forma repentina o la aparición de nubes altas que anuncian la llegada de un sistema grande.
Si estás navegando, acampando cerca de la costa o explorando zonas tropicales, aprender a leer estas señales puede marcar la diferencia entre reaccionar a tiempo o quedar atrapado por la tormenta.
En la naturaleza, la observación es una de las herramientas de supervivencia más valiosas. Mientras más familiarizado estés con estos cambios en el clima, mejor preparado vas a estar para actuar antes de que llegue el peligro.
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